miércoles, 12 de junio de 2013

LA HUESPED

INSERCION



El nombre del sanador era Vado Aguas Profundas. Pertenecia a las almas, asi que por naturaleza era todo lo bueno que se puede ser: compasivo, paciente, honrado, virtuoso, y lleno de amor.
La ansiedad era una emocion desconocida para el.
   La irritacion le era aún mas ajena. Sin embargo, Vado Aguas Profundas vivía dentro de un cuerpo humano, y por ello, enojarse algunas veces le era inevitable.
A medida que los susurros de los estudiantes de sanacion ascendían desde el extremo opuesto de la sala de operaciones, sus labios se fruncieron hasta formar una fina linea. La exprecion parecia fuera de lugar en una boca que sin duda era mucho mas dada a la sonrisa.
Darren, su asistente personal, se percato de su mueca y le palmeó el hombro.
-simplemente muestra curiosidad, Vado- le comento en voz baja.
-Una insercion no es un procedimiento interesante ni supone ningun desafio. En caso de emergencia, cualquier alma de la calle podria llevarla acabo. No hay nada que pueda aprender de la observacion de hoy -Vado se sorprendio al percibir el agudo filo que distorcionaba habitual suavidad de su voz.
-Nunca habia visto a un ser humano adulto antes- repuso Darren.
Vado enarco una ceja
_ ¿Estan ciegos cuando se miran unos a otros? ¿Esque no tienen espejos?
-Ya sabes a lo que me refiero, a un humano salvaje, que aún no tiene alma. Uno de los insurgentes.
Vado miro el cuerpo inconsiente de la chicca que yacía boca abajo en la mesa de operaciones. La pena le inundo el corazon al recordar las condiciones de ese pobre cuerpo maltrecho cuando los Buscadores la habian traido al servicio de sanacion. ¡Que dolor tendria que aver padecido...! Claro que ahora ya estaba bien, completamente curada. Vado se habia ocupado de eso.
-Tiene el mismo aspecto que nosotros- le susurro Vado a Darren- Todos tenemos rostros humanos. Y cuando despierte tambien sera una de nosotros.
-Simplemente les parece emocionante, eso es todo.
-El alma que vamos a implantar hoy merece mucho respeto, como para tener a toda este gente asi, mirando embobada al cuerpo de su huesped. Tendra bastante que enfrentar mientras se aclimata.
No esta bien hacerle pasar por esto -y  al decir esto no se referia  a las miradas estupidas. Vado sintio como el matiz afilado volvia a su voz.
Darren le volvio a palmear la espalda.
-Todo saldra bien. La buscadora necesita informacion y Ante la palabra Buscadora, Vado le lanzo una mirada a Darren que sólo podia calificarse de hostil. Darren pestañeo sorprendido.
- Lo siento- se disculpo Vado con rapidez- No queria reaccionar de modo tan negativo. Es solo que temo por esta alma.
Dirigio los ojos al criotanque que tenia alli, al lado de la mesa.
la luz era fija, de un rojo mate, indicador de que estaba ocupado en la modalidad "hinbernacion".
-Esta alma ha sido seleccionada especialmente para este objetivo- dijo Darren con voz tranquilizadora -.Entre nuestra especie, ella resulta ser excepcional, más valiente que la mayoria. Sus vidas hablan por si mismas. Creo que se habria ofrecido voluntaria, si hubiera sido posible preguntarle.
-¿Quién de nosotros no se habría presentado de voluntario si se le pidiera que hiciera algo por el bien de todos? ¿pero es realmente el caso? ¿Asi se sirve en verdad al bien comun? La cuestion no es su disponibilidad, sino el grado de tolerancia que, en justicia puede exigirse de un alma.
Los estudiantes de Sanacion tambien discutian sobre el alma hibernada. Vado podia escuchar con claridad los murmullos; las voces se alzaban ahora, y subian de tono excitadas.
-Ha vivido en seis planetas.
-Yo he oido que en siete
-Tambien escuche que no ha psado dos ciclos vitales en la misma especie huesped.
-Eso es posible?
-Ha estado en casi todas partes una flor, un oso, una araña...
-En un alga, un murcielago...
-¡incluso en un dragon!
- No lo puedo creer ¡en siete planetas!
-Almenos siete. Comenzo en el origen.
-¿De verdad? ¿En el origen?
-¡ Calma por favor!- interrumpio Vado-. Si no pueden observar con profesionalismo y en silencio, tendre que pedirles que se marchen.
Avergonzados, los estudiantes callaron y se apartaron unos de otros.
-Continuemos con esto Darren
Todo estaba preparado. Allí estaban las medicinas apropiadas al lado de la chica humana. Su largo Cabello negro, recogido bajo una gorra quirurgica, exponia su cuerpo esbelto. profundamente sedada, respiraba con lentitud. Su piel tostada por el sol apenas mostraba rastos de su accidente
- Por favor, Darren comienza la secuencia de descongelacion.
El canoso asistente estaba ya delante del criotanque con la mano posada sobre el control. Retiro el seguro y giro el interruptor hacia abajo. La luz roja en la parte superior del pequeño cilindro gris comenzo a pulsar, destallando con mayor rapidez conforme pasaba los segundos, y cambiando de color.
Vado se concentro en el cuerpo inconciente. Hizo una incisión con el escalpelo a través de la piel hasta la base del craneo del sujeto con movimientos breves y precisos y luego roció la medicion que frenaba el flujo excesivo de sangre antes de ampliar la herida. Hurgo con delicadeza bajo los músculos del cuello,  muy cuidadosamente, evitando dañarlos y expuso los palidos huesos de la parte superior de la columna vertebral.
-El alma esta lista, Vado- le informo Darre.
-Yo tambien traela
Vado percibio a Darren a la altura de su coda y supo, sin tener que mirar, que su asistente estaria preparado, con la mano extendida y esperando; ya llevaban muchos años trabajando juntos. Vado mantuvo la herida abierta.
-Envienmosla a casa-musito
La mano de Darren aparecio an su vista, con el resplandor plateado de un alma en pleno resplandor en la mano ahuecada.
Vado jamas habia contemplado un alma expuesta sin sentirse conmovido por su belleza.
El alma destello bajo las luces intensas de la sala de operaciones con un fulgor mas vivo que el plateado intrumento reflectante que tenia en la mano. Como un lazo viviente se retorcia y ondulaba, estirandose, feliz de verse libre del criotanque. Sus casi mil finas y plumosas aderencias flotaban suavemente, como pálidos cabellos de plata. Aunque todas le parecian encantadoras, a Vado Aguas Profundas ésta le parecio especialmente hermosa.
Él no fue el único que experimento esta reaccion. Percibio el suave suspiro de Darren y los murmullos de admiracion de los estudiantes
Delicadamente, Darren coloco la pequeña y deslumbrante criatura dentro de la incicion que Vado habia practicado en el cuello humano . El alma se deslizo con suavidad dentro del citio que se le habia procurado entrelazandose con aquella anatomia extraña.
Vado admiro la habilidad con la que tomaba posesion de su nuevo hogar. Algunas de sus adherencias se enroscaba con fuerza en el lugar correcto en torno a los centros nerviosos, mientras que otras se estiraron para penetrar profundamente, hasta donde ya no podia verlas, debajo y hacia el interior del cerebro, los nervios opticos y los canales auditivos. Era muy rapida y de movimientos muy seguros
Pronto solo quedo a la vista un trozo de cuerpo reluciente
-Buen trabajo- le susurro aunque sabia que ella no podia oirlo. la chica humana era la unica que tenia oidos y aun dormia profundamente
Terminar la tarea ya era cuestion de rutina. Aseo y cerro la herida, aplico el unguento que sellaria la insicion cubriendo el alma y luego esparcio el polvo cicatrizaor sobre la linea abierta en el cuello.
-Perfecto, como siempre- comento el asistente quien por alguna razon incomprensible para Vado, nunca habia querido cambiar el nombre de su huesped humano, Darren.
Vado suspiro
-Lamento el trabajo que he echo hoy
-Solo cumples tu deber como sanador
-Pero en esta unica ocacion la sanacion se convierte en un daño.
Darren comenzo a limpiar la zona de trabajo. No parecia tener una respuesta apropiada. vado cumplia con su vocacion y eso era suficiente para Darren.
Pero no era suficiente para Vado Aguas Profundas, que era sanador hasta lo mas profundo de su ser.
Miro con ansiedad el cuerpo de la hembra humana, sereno en su sueño profundo, sabiendo que esa paz se alteraria en el momento que ella despertara. El alma inocente que habia insertado en ese cuerpo tendria que soportar todo el horror del final de la joven.
Mientras se inclinaba sobre el ser humano y susurraba a su oido, Vado deseo fervientemente que el alma en su interior pudiera oirlo.
-Buena suerte, pequeña viajera, buena suerte. Como desearia que no la necesitaras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario